jueves, 5 de diciembre de 2019
Poner un título es difícil
La tranquilidad de quedarme dormido con hardcore del 94 de Nueva York, y dejar que desaparezcan las ganas de estar enfadado, si hasta en entrecejo no se me arruga y a VOX tampoco lo considero a la izquierda de mis ideales. Puede que esta nueva época deje un Yo, incluso, hasta buen chaval que no se ríe de desgracias ajenas y que tiene la necesidad imperiosa de parecer imperturbable y duro hasta el final de los días. Quién sabe, incluso hasta voto a la izquierda de lo buena gente que soy, jaja, luego me vomito y a seguir con la circular típica de actualización de un blog algo olvidado a la par que descuidado, y lo siento por la estética porque prefiero emplear mi tiempo en algo realmente productivo.
Los días raros y de no rutina como este, me hacen descansar, y bajar del ritmo de vida loco que me envuelve, poder ir despacio, apreciar el árbol que mueve el viento, el niño que se me queda mirando como si fuera un superhéroe, saludo y le saco una sonrisa y en el fondo creedme que soy eso.
Es tiempo de tranquilidad cansada, he dejado de tomar toneladas de cervezas, y me hago unos tés en casa que os quedaríais hasta acojonado, ayudo a a hacer deberes y ayudo a la gente a poner su vida en orden. Eso me hace sentir bien, sabía que dentro de mí había algo bueno, pero jamas esperaba esto como el que jamás había pensado que le iba a tocar la lotería y le toca. Me había acostumbrado tanto a ser un auténtico gilipollas que ahora mismo no me acabo de acostumbrar a ser algo, que no es poco, bueno para algo o alguien.
Estoy esperando una pizza en el fin del mundo, literalmente, matando el tiempo, no llegues a pensar que estoy demasiado inspirado, pero eso es como una hostia, nunca sabes donde la vas a encontrar, quizás aquí, quizás en Paris, quizás en Londres o quizás debajo de las sábanas en las que intento guardar tu calor al llegar al casa muerto de frío y cansancio.
Vivir esta vida me hace ser un poco más hipocondriaco de lo que soy de serie y me hace tener pánico al día que pueda perdérmela, que seguro que no será muy viejo, me da pena, pero voy a intentar aprovechar al máximo todas esas oportunidades que me da, recordar que la felicidad puede estar en alguien o puede estar en el paseo del vermú de un sábado soleado, en una patata Deluxe pequeña y crujiente o quizás y simplemente quizás en el último hueco de un cerebro lleno de problemas.
Busca una vida tranquila y sencilla que los problemas ya vienen solos a puñaos.
sábado, 9 de noviembre de 2019
Behind your eyes
Desde que mi estado mental mínimo es normalizado todo se aprovecha mejor, la inestabilidad es una cosa preciosa , simplemente para un breve periodo de tiempo rápido y fugaz, cual rayo enfrente de tu montaña, contando segundos desde el reflejo hasta el estruendo, multiplicado para saber la distancia a la que estamos a salvo.
Los ojos niño, nunca mienten, y mira que intento controlar todos los nervios del cuerpo, incluso intento controlar mis reflejos gestuales a la vez que también mis palabras, pero los ojos a veces, y es lo primero, se me escapan y tú estás en guardia, y nada más que ves algo de agüilla dentro de ellos me preguntas ¿qué estás enamorado? Y yo te respondo de la vida, o que ye mentira. Me cagó en dios por dar a conocer mis sentimientos y me siento débil, pero eso hace caricias tempranas, y me siento mucho mejor, y pienso que una vida con los sentimientos a flor de piel sería más sencilla y sincera, pero luego me vomito y pienso de forma racional.
Los ojos niño, cuando los tienes perdidos siempre hay alguien para girarlo en el sentido de las agujas del reloj para ponerlos en su sitio, a la vez que bajan de un sueño de los que olvidar, sudor en frío, caricias, y mimos, esos que siempre se piden, que el cuerpo quiere ignorar, pero son algo así cómo el agua, algo necesario cada cierto tiempo.
Los ojos niño, que se encienden con la música fuerte y las ganas de destruir pero que vuelven a casa con la mirada felina de no me hagas daño sólo dame mimos, yo te corresponderé con mis cuatro patas y algún que otro arañazo. Nunca te haré daño, una persona jamas puede hacer daño a alguien que no tenga la capacidad de hacerte lo mismo o peor.
La vida es sencilla y tardé en darme cuenta algo así como unos 30 años mas menos, porque nadie recuerda el día en su fuerza, su daño y las ganas de matar o de autodestruirse. Por eso hoy doy las gracias, todo el mundo tiene que tener derecho a la autodestrucción, y créeme que todos tenemos que pasar por ella, pero creedme, una vez que se pase el sol brillará, las caricias lo dirán todo y ver una peli de dibujos con unas zapatillas te harán regresar a una infancia difícil, a salvo, lo que todas las personas necesitamos siempre.
Los ojos niño, fíjate siempre en ellos. Es el corazón gritando.
sábado, 31 de agosto de 2019
It's hard to speak without a tongue
Mírate, lo que ha quedado de tí, ya no te reconozco, casi y simplemente casi, pareces buena persona.
La autestrucción ha desparecido, por el momento, para dejar paso al sábado noche pronto en la cama para madrugar el domingo y aprovechar el día.
Ese sabor al fracaso mezclado con cerveza revenida y rueda quemada, se ha convertido en croissants del Marjoe y en labios divertidos.
Eres lo que nunca vi, eres como una nueva versión de lo que algún día llegaste a parecer, tan previsible como bueno, tan acomodado como simpático. Bueno eso último nunca llegaste a serlo.
Caminas poco a poco y puedes ver en cada árbol, en cada cuneta, algo simple, único e irrepetible, captando la esencia justa en que cada segundo es único y no volverá, en un ecosistema de oportunidades a cada minuto, de esta vida que se amenaza larga y acabada en alzheimer a pronta edad.
Aquel que eras de mala ostia eterna, de perder el sentido cada vez que se puede y de no dar importancia a nada, creo que debe de estar guardado en un buen sitio a buen recaudo, cerca, porque sé que es fácil que vuelva a salir, pero de momento guardado bien bajo llave de unos dientes que asoman de ratón que asoman por debajo del labio superior, (de la boca malpensados).
Los textos brillantes y mágicos, siempre nacen de la más profunda de tristezas, de lo más profundo de los pozos, de lo viajes mentales de solo ida. Y aquí estoy para dar fé de ello. Lo bueno jamás creó buenas palabras, pero lo que si creó, fue una buena vida. Por eso siempre gano, porque aún de la más profunda de las autodestrucciones y espiral de daño autoinflijido saco algo bueno.
Es por la tarde, esta nublado, y hace un bochorno dentro de este enorme cuerpo de mimos, ruedas, carretera y fronteras y aun así, esto funciona. Ha vuelto a funcionar, ese minuto de esa canción, esa voz o ese sentimiento hace que esto despierte para hablar en voz alta, gritando, en un tipo de letra ariel classic.
He intentado encontrar el equilibrio de dos vidas diferentes, de dos mentalidades opuestas y crear esto y decidir que puede haber momentos de todo tipo y creo que lo estoy llegando a conseguir, dentro de lo posible y de una mente completamente inestable poner el contador a cero cada vez que suena el despertador.
Así, tiene todo más emoción. ¿No crees?
jueves, 7 de marzo de 2019
Parpadeo y ya me he pasado la mitad de mi vida por delante como flash el superhéroe, vuelvo a parpadear y me doy cuenta de que ya son 10 años detrás del volante viendo mi vida y la del resto pasar.
Ya no somos chavaletes con una vida por hacer, unos recuerdos por crear, y un tiempo que malgastar.
Parpadeo rápido y veo pasar la cantidad de malas decisiones que he tomado durante toda mi vida que se van sumando a la maleta. Sin quererlo, sin verlo y sin querer mirar. Supongo que es como cuando nos damos cuenta de que vamos a morir algún día y tenemos que vivir con ello. Pues vivir con las malas decisiones y los malos tragos es lo mismo, depende de cómo quieras ver el vaso.
La autodestrucción ya no me hace nada y soy inmune a cualquier culpa que se me eche encima. Cuándo alguien lleva tatuado la palabra decepción en la mente siempre desconfía de cualquier cosa, la ansiedad ataca y el corazón duele.
El corazón se cierra y no queremos ser felices aunque nos lo pongan en bandeja, y eso bien supe lo que era, unas piedras muy pesadas en la espalda que no te dejan levantarte del suelo, por una extraña razón , por un miedo irracional , por creerte que no puedes, ni te mereces ser feliz.
Pero tú tienes que ser diferente, tienes que ser feliz, ninguna neurona que albergue tu cerebro tiene que decirte que no puedes, esto no es ninguna penitencia del pasado ni un miedo a la felicidad.
Déjame llevar tu maleta pesada, pues tengo anchos hombros y pesada espalda, yo ya no tengo solución, pero tú sí. Nadie puede decir a nadie que no se merece ser feliz porque todos merecemos serlo, sea de una manera o de otra.
Sal a volar, bailar y pararte a oler las flores, porque la carga solo se irá si te veo sonreír.