martes, 27 de septiembre de 2016

Buenas noches Luna.

Dormir lo justo y necesario para mantenerse con vida para disfrutar de la brisa del mar en tus pulmones, aunque eso haga que en un futuro tu corazón reviente como cabeza debajo de un gran mazo del museo de la tortura de Santillana del mar.
Hoy hemos aparecido en un sitio digno de envidia de orgullo, donde no se sabe que es masificacion de un otoño silencioso. La gente pasea tranquila por las aceras, sin darse cuenta el paraíso que tienen justo al lado de la orilla. No son las Maldivas, gracias a dios, pero la gente camina tranquila, la lonja rula su pescado a voces como antaño, un niño está justo debajo de mi, flipando con su padre al ver mejillones pequeñitos pegados a piedras que llevan aquí miles de años postradas ante la adversidad,  yo suspiro y miro lejos al otro lado de la ria, con la mirada pérdida, media sonrisa y llanto de rabia al apreciar tan fuerte lo que uno tiene ahora mismo.
Echo un montón de menos mi hogar, cada vez más, pero esto puede ser una buena manera de echar de menos.
El atardecer es tranquilo y sosegado,  y a lo lejos puede verse como el sol ficha al acabar el turno y la luna entra cansada a hacer la noche, café de máquina y ver a la gente descansar y relajarse, como también la muerte y los problemas.
Un hidroavión se pasea a escasos metros del agua, tentando todos y cada uno de los colores de esta ria que hoy se va a dormir alegre y calmada. Las bateas en el mar esconden debajo su oro, barato, pero que dará de comer a muchas bocas y de la cual la gente, trabajadora estará orgullosa de todo lo que ello abarca, la rabia concentrada en un puño fuerte y cansado a ver todas aquellas muertes de hace años, la misma rabia de aquellas familias al ver perder a lo más grande en la duras minas de la cuenca.
Ni creo ni dejo de creer, como decía el otro,pero seguro que la gente que apreciamos tan a fondo todo aquello que nos rodea hasta el límite de llorar por nada, nos iremos exactamente igual, pero mientras tanto, no dejaremos de escapar ni un solo segundo vida, por el mismo nombre lo describe, Vida.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Guapa.

Los trenes me mantienen totalmente en una especie de trance en la que me cago en su puta madre. Que cansancio por dios, que calor, que poco rexona utiliza la gente.
Cada vez veo a más gente fuera de su casa en gran ciudad y cada vez pienso que están más vacíos por dentro, fingiendo un sueño a través de esta puta mierda llamada redes sociales. La gran ciudad está de puta madre para verla apenas un día escaso, hacer fotos buenas, comer comida rara, que siempre acaba siendo McDonald's, y ver ojos de jóvenes vacíos hasta la saciedad de una vida, o el precio de vivir fuera de su hábitat,  como cuando sacas a un tigre alfa de su manada y le haces parecer débil e indefenso dentro de esos ojos que miran.
A mi sin embargo lo de fingir ya hace años que me paso de moda, y ahora simplemente pienso ser real, pensar con la cabezona y demostrar donde se está uno agusto.
La gran ciudad me tira de los cojones, no me comprareis con cerveza barata, ni rusas rubias paseando, yo soy de donde soy de donde el frío inunda todo nuestro cuerpo, donde la lluvia nos deja calaos pa toda la semana. Donde el mar se funde con uno mismo los días tristes de paseo e insimismamiento.
Mi tierra no tendrá un montón de cosas pero tiene cariño y afecto, donde un te echamos de menos vale más que cualquier de tus tiendas caras, donde gati y mimos valen más que cualquier cosa que me pueda ofrecer un paraíso fiscal para los millonarios mientras los currantes no llegan ni a pagar su propio alquiler.
Gracias una vez más por soltarme donde me soltaste, gracias una vez más por dejarme ser como soy,  sin una careta de aparentar y gracias por dejarme ser una persona tan libre, como aquellas despedidas, furtivas, en un portal de la pequeña, pero querida villa ballenera.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Frío del que rejuvenece.

Volvemos aquí, a la tranquilidad sosegada por un viento fresco después de un calor asfixiante de un bar, como si de un nudo en el cuello se tratara. Aunque siempre se me dió muy bien desatarlos, siempre tuve que tirar de dientes, como decía la Pantoja.
La tranquilidad entra por mis pulmones poco a poco, puedo notar, incluso, que a cada respiración me siento más libre, y poder dejar de lado ese aliento que poco a poco convertía aquella olvidada ansiedad en una bola de nieve que iba poco a poco haciéndose más grande dentro de aquel pecho de palomo intentando buscar una hembra de rata del aire como él.
La tranquilidad que me produce el mar en este primer día de otoño, no me lo produce la tableta entera de calmantes que algún día nos dieron aquel disgusto.
Los grillos suenan como buenos asturianos dando por el culo, su sonido me hacen sentir los tímpanos mucho más sensibles y relajados de lo normal.
La paz se describe fácil, y simplemente tiene una frase y esa es, mantener la cabeza en blanco, como notar el que nada te afecta, ni para bien y para mal. Notar el cuerpo simplemente puro de dolor sin ningún tipo de preocupación, deseo o sentimiento de alegría. Sentimiento estanco que hace tanto tiempo que echaba de menos.
La época de sentir el peso del mundo en tu enorme cabeza han pasado, mucho tiempo tuve que llevarlo yo, pero hoy que le jodan, que lo lleve otro. Cansado de intentar ser mejor persona y ahora pienso que soy lo que soy y gracias al de arriba tengo a gente que aprecia siendo como soy, no soy la hermanita de la caridad ni el monstruo más cruel, y pienso cada vez más, que lo único que hace buena a una persona, es ser completa, simplemente, el saber actuar ante un problema o un conflicto es lo que nos hace completos, ni el bueno es tan bueno ni el malo es tan malo. Noches en vela pensando de que bando era yo, y ahora quiero creer que soy del completo para el resto.
Las noches van cambiando y dejo la cama sin hacer,  para teletransportarme a una llena de mimos y cariño, dejando de lado aquel estanco amanecer con sabor a resaca.
Los 1500 km que separan la guerra de la tranquilidad sin pegar ojo y mantenerse alerta, no distan tanto si tienes algo metido entre ceja y ceja.
¿Tú todo lo que te propones lo consigues?
Siempre, respondo entre rabia y orgullo.
Un bulldozer pasará por encima de mi, pero mientras me guíe lo que tengo debajo de las costillas así un poco hacia la izquierda, será lo último que deje de funcionar y me hará sentir libre y tranquilo hasta el último momento de esta,  creedme, gran oportunidad que llamamos vida.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Telepizza esta bastante bien.

Triste como el payaso malo de una película mala de la 3 un domingo por la tarde.
Feliz como la perdiz que se comen al final de los cuentos felices, que se reencarnan en saber adorar la buena sidra viuda de angelon, que quien cojones será angelon. Con aquellos morenos ojos tapados, y arruinados por una noche de fiesta de alcohol cumpleaños y cariño duro.
Como esa fiesta sorpresa que sabía que me iban a dar, aunque saliera mal y triste, la enfermera y yo sabíamos que era nuestra noche. Y doy gracias a dios por sacar esos corazones rotos y juntarlos a mi lado, nutridos de cariño y afecto que me hacen sentir un poco más, este corazón, que hoy late fuerte, con paso firme como las buenas modelos de la pasarela de Milán.
El mismo corazón que haga que algún día mi cuerpo se pare, lo presiento. Aún recuerdo como sonaba el cabecero de la cama, en la habitación de casa de mi guapa madre. Ahora no tienes cabecero, pero si mimos, y un cuerpo que haga que se mueva al verte latir, porque eres la alegría de la huerta,  simplemente parecido a aquel juguete del monstruo de las galletas que sólo sabía reír.
Las épocas de morir por la gente aunque me den por el culo han vuelto, he dejado la autodestrucción de lado pero sin olvidarme de ella,vuelvo a parecerme al yo con pelo, que aunque parezca que fue hace añisimos aún está presente por aquí. Con el volante en las manos, la rabia en el pecho, la inteligencia en la cabeza y el corazón en la mano. Como siempre fui. Los mimos me hacen parecer una persona especial, las miradas único y las burradas una cortina de humo que tapa una mentalidad débil y cariñosa.
Los domingo cuando no se curra el lunes me hacen sentir libre, como aquella paloma que no lleva mensajes. Los planes gitanos han vuelto a la par que las ganas de arriesgar. Como aquella vez que tuve los cojones de tirarme de cabeza en el muelle.
Gati me deja darle mimos y cuando subo la escalera me huele y quiere jugar conmigo, no como aquella persona que fui, como el espantapájaros que tenía sentimientos pero nadie quería jugar con él, triste y arropado por un mundo que se nos viene grande.
Ama la tierra, ama a tu familia, ama a tus amigos, ama aunque sea al tío o la tía que te vas a follar hoy. La interacción de palabras y gestos que llenan una vida espero que larga y duradera.
La vida es tan corta, como aquel sueño que tienes después de liarla mucho un domingo y el lunes por la mañana y levantarse fecho caldo.
Crónica de una vida diáfana al resto como el loft de manhattan que siempre quise tener. En la cual el sentido es fácil y sencillo:
Cuesta exactamente lo mismo estar triste que feliz. Cuando paso por la calle y me preguntan ¿Qué tal Tochin?
De puta madre le contesto y luego intento pegar con superglue los pedazos del corazón.

domingo, 4 de septiembre de 2016

Face On!

La vida de vez en cuando pasa rapido a medida que vas disfrutando de ella. Todo lo contrario que cuando se vuelve una auténtica mierda y deseas salir volando del espacio tiempo reducido de una vida fugaz.
Últimamente pasa tan rápido que se me escapa de las manos, igual que me pasa con los recuerdos que no puedo almacenar en esta enorme cabeza. Odio eso, y odio que lo único que se queden fueron todos aquellos que alguna vez hicieron sufrir. Aunque poco a poco lo bueno va ganando a lo malo y volviendo a descubrir por decimoquinta vez aquel chico que algún día fui.
Vagabundear por el mundo puede ser una buena manera de ver la vida pasar, luchando por llamarlo de alguna manera con el extranjero y el mundo dentro de aquel habitáculo minúsculo con un cristal enorme, cruzando todas y cada de una de las vidas que puedes llegar a conocer. Ver la vida de un niño, y la muerte trágica, como la del otro día en Logroño. Porque al fin y al cabo así quedaré pero mientras tanto quiero aferrarme a lo que tengo ahora como me aferre al útero de mi madre cuando quería echarme en aquella noche de relámpagos en una ciudad minúscula rural y de gran altitud.
Volver al hogar cada vez que pasa llena más de vida, y poco a poco empiezo a sentirme agusto dentro de una vida normal, corriente, sencilla y sonriente.
Las épocas de autodestrucción hace poco que quedaron atrás, y que algún día seguro que volveré, porque siempre la echaré de menos.
Y poco a poco se van quedando todos aquellos que algún día lucharon por conocerme y que, a su vez, vieron que tenía algo bueno en este corazón enorme con ganas de estallar de emociones reprimidas, como la bolsa de las palomitas en el microondas.
Poco a poco la cama ya va cambiando de olor por uno un poco más encantador que no sea el sudor de mis sobacos y el olor a alcohol embotellado del que nunca logre escapar.
Afecto claro y sencillo porque eso es lo que hace sacar todo lo mejor que lleváis dentro, afecto porque todo el mundo lo merece aunque seas un hijo de la gran puta, eso es algo que se quedará para siempre dentro de tu ser, afecto porque es lo que mueve el mundo, y mezclado con las emociones hacen reinar un ambiente de paz, felicidad y tranquilidad en esta vida que amenaza alocada y fugaz.
Perder el tiempo es el peor castigo que puedes tener en ti mismo, así que sal ahí afuera sin miedo, and Face On!