miércoles, 13 de julio de 2016

Intelectualmente agresivo como decía mi profesor de electricidad.

Las ruedas no paran de girar como la tierra al rededor del sol,¿o al revés? Bueno que más dará eso, mientras el sol siga saliendo por las mañanas, y aunque en el norte se deje poco caer, el agua y el olor a sal marina nos llena un poco el corazón tan sumamente machacado. Como en días duros, que suelo imaginarme en aquel sitio al lado del mar, con música pensando, y pensar que nada malo puede pasar, donde todo puede estar a salvo, donde el malestar mental simplemente es un espejismo y que podemos sentir lo que queramos sentir, y juro que algún día podré lograrlo.
Débil como el sol de octubre que no calienta, escribir me reconforta y os invito a probar, sin dar pena simplemente poniendo a la luz lo que la gente no suele querer decir, si eso es ser débil me alegro un montón porque fuerza me sobra bastante, de unos brazos ya cansados.
Últimamente no encuentro motivación, y lo único que desearía, sería apaciguar estas ganas infinitas de matar, y morir matando. Intentando poner en orden como aquel cubo de Rubick que jamás supe acabar. Estoy viendo la vida pasar, fuera como cuando al de la naranja mecánica le pasan las imágenes atado a una silla. Aquellos sueños de niño se desvanecen, volviendo a una realidad ratonera y repetitiva, necesito alguien que me inspire más de lo que estoy ahora mismo, diciendo tonterías porque no me da el sueño, el sueño de dos horas que me hacen falta para descansar el cuerpo y así poder burlar a la muerte y la somnolencia otro día más.
Totalmente repetitivo como los capítulos nuevos de Los Simpson, por lo que llevamos dinero a casa para gastar en cerveza y comilonas para volver a casa y sentirse completamente solo dentro de tanta gente que te quiere, mirando a la montaña de enfrente, pensando que las plantas no tienen ese tipo de pijadas de la cabeza y envidiarles demasiado.
Siempre que llegó al hogar me juro a mi mismo que descansare la mente a base de comida sana y ración doble de películas y pajas, después me doy una ducha y me teletransporto a un ciego total y absoluto nublado y gastando esta poca de cordura que queda en la cabeza con tan poco pelo. Soy feo como para una boda, y lo peor de todo es que no soy majo, la única cara que me sale es la de tío duro mal encarao, que todos los días juro que esconderé, y nunca encuentro la fórmula. Entre eso y pasarme la vida fuera de casa cual marinero embarcado en buque mercante, no encuentro la forma de salir de la espiral que trata los sentimientos como le da la Real gana.
Ver la vida pasar no tiene gracia, y aunque muchas veces intento apretar fuerte los los puños para guardar todos los momentos del mundo, siento que algo se escapa y no se el que, como cuando te toca pedir en la cola del Mc Donalds pero no te ha dado tiempo a pensar que quieres y pides el menu Big Mac para no hacer esperar a nadie.

Expresar tus sentimientos no te hace más débil, como levantar 200 kilos en pecho no te hace más fuerte.

Have fun (si podéis)

jueves, 7 de julio de 2016

Pa abajo hasta la mierda corre.

" Cuando algo bueno pasa bebes para celebrar, cuando algo malo pasa, bebes para olvidar, y cuando no pasa nada bebes para que algo pase."
Frase que define a la perfección lo que está pasando. Cansado de intentar controlar mi cabeza, exhausto de intentar poner algo en orden, extasiado de estudiar la mente humana y sus reacciones.
Ya hace tiempo que perdí toda la confianza que se puede proporcionar a uno mismo, olvidé como relacionarme con nada ni nadie, volviéndome cada día más insensible y férreo, cabezota y grande.
Fijate el plan que bebo hasta Estrella Damm, si, lo sé es penoso. Vagabundeo por las calles llevando este monstruo en el que me he convertido, y viajando viendo como se estrellan los mosquitos en el parabrisas en esta España cansada, tristes historias las de cada uno de ellos, como la mía, que pinta acabar mal, aunque no puedo lanzar campanas al vuelo.
Esperando cada día, que alguien vuelva a salvar este destrozo de persona en la que me he convertido, no llego a acostumbrarme a vivir sin morir por nadie, ya me da igual en que punto GPS estar, la casa me apacigua luego pregunto un ¿Qué tal? Y nadie responde. La seriedad y la tristeza de han vuelto los tópicos dentro de la vida autodestructiva que produce una mente enferma.
Esto tiene que acabar bien a cojones, pienso, intento engañarme pero no lo consigo. Seguir bebiendo hasta que se te ponga la nariz morada como los viejos del mítico Chigre de pueblo. Juro que puedo ser más que eso, pero ahora no me apetece demasiado. Pa abajo corre hasta la mierda, y cuanta más, más velocidad como en la soledad. Y aunque me desenvuelvo bien se me está yendo de las manos. No encuentro motivación en nada ni en nadie, envuelto en la espiral de trabajo y despertar echo polvo y solo en aquella cama que cada vez parece más y más grande, que para no pensar ducha rápida y paja para salir al vermú, sin ningún tipo de deseo de vestir bien, ya hace tiempo que eso no pasa, el chandal es lo de todos los días, total para beber con los viejos no hace falta mucho más, hace mucho que sueño con esa persona que se atreva a conocer a un tío burro y serio como yo, pero ya nadie se acerca, entre lo feo y grande todo el mundo pasa del menda, como cuando Moe les apaga las luces a sus colegas en su nuevo garito cool.
También hay veces (pocas) que se me da la ramalada (cuando estoy totalmente pedo) de intentar hablar con alguien, pero soy como el elefante que entra en la cristalería que lo rompe todo y luego pide perdón. No culpo a nadie solo a mi mismo por convertir algo con futuro en esto, que ya no tiene sentido.
Corto relato de una vida en declive por no complementarla con alguien, es débil y penoso, cierto, pero así funciona la cosa, tengo casi 30 tacazos y lo único que pienso es que no hice nada en la vida, aunque cansado de pelear contra todo y todos, creo que esta vez me debe una, y espero que sea bien gorda, como cuando a pobre le toca la lotería y todos se alegran.
Palabras de barrio sin estudios, con un solo estudio básico, la vida y una optativa, la autodestrucción.
Y aunque mañana piense de otra manera hoy quiero pensar así, y no aunque salga el sol, porque estoy a 30 grados y hace un día espléndido.
Perdido como un pulpo en un garaje, que ve un volante y se agarra a él, y luego se vomita por pasarse con la cerveza. Quiero recuperar toda la fuerza de cuando todo iba bien y tenía algún sentimiento que otro, tampoco demasiados que eso nun ye de tipo duro.

Y con esto y un bizcocho hasta otro día a las 8, que había que actualizar un poco y así sentirme un poco mejor.
El consejo de buscar la felicidad en uno mismo puede ser verdad no lo discuto, pero para mi no es.
Nos vemos en el bar.