Al final Tote King tenía razón y es que, al pasar los 23, los años se te van follaos.
Parpadeo y ya me he pasado la mitad de mi vida por delante como flash el superhéroe, vuelvo a parpadear y me doy cuenta de que ya son 10 años detrás del volante viendo mi vida y la del resto pasar.
Ya no somos chavaletes con una vida por hacer, unos recuerdos por crear, y un tiempo que malgastar.
Parpadeo rápido y veo pasar la cantidad de malas decisiones que he tomado durante toda mi vida que se van sumando a la maleta. Sin quererlo, sin verlo y sin querer mirar. Supongo que es como cuando nos damos cuenta de que vamos a morir algún día y tenemos que vivir con ello. Pues vivir con las malas decisiones y los malos tragos es lo mismo, depende de cómo quieras ver el vaso.
La autodestrucción ya no me hace nada y soy inmune a cualquier culpa que se me eche encima. Cuándo alguien lleva tatuado la palabra decepción en la mente siempre desconfía de cualquier cosa, la ansiedad ataca y el corazón duele.
El corazón se cierra y no queremos ser felices aunque nos lo pongan en bandeja, y eso bien supe lo que era, unas piedras muy pesadas en la espalda que no te dejan levantarte del suelo, por una extraña razón , por un miedo irracional , por creerte que no puedes, ni te mereces ser feliz.
Pero tú tienes que ser diferente, tienes que ser feliz, ninguna neurona que albergue tu cerebro tiene que decirte que no puedes, esto no es ninguna penitencia del pasado ni un miedo a la felicidad.
Déjame llevar tu maleta pesada, pues tengo anchos hombros y pesada espalda, yo ya no tengo solución, pero tú sí. Nadie puede decir a nadie que no se merece ser feliz porque todos merecemos serlo, sea de una manera o de otra.
Sal a volar, bailar y pararte a oler las flores, porque la carga solo se irá si te veo sonreír.