Me he pasado 30 años intentando averiguar el porque de la mente humana, que es lo que les lleva a decidir unas cosas u otras y al final me olvidé de quién era yo mismo, se como actúan el resto pero aún no se que me impulsa a hacer y decidir siempre mal, cuando tiras una moneda al aire y hay un 50% de posibilidades de que salga una cara u otra y al final siempre lanzo y siempre sale canto. Viendo a la gente vivir su vida me he olvidado de cómo hacerlo con la mía, con la edad te vuelves más gilipollas pero yo hice un concurso acelerado y quede el primero de la clase. Siempre en guardia como un buen luchador de esgrima para poder herir yo antes de que me lo hagan a mí, miedo escénico aún no se a que, el otro día en el pasillo de mi casa vi el corazón con un cuchillo y al preguntarle que tal estaba me amenazó con cortarme el cuello, y joder que agresividad.
Si me pinchas no sangro, como el mítico dicho que en mi se ha vuelto realidad, como el pobre Frankenstein hecho de recortes de todo lo malo, un poco de agresividad aquí, un poco de faltosidad por allá , unas gotas de cerveza y al final mi madre parió el monstruo del 21 de septiembre, día de San Mateo , fiesta oficial en Oviedo, que queréis....
Cada uno tiene lo que se merece y en este caso me podía haber salido mucho peor, y me hace falta una ración urgente de cura de humildad, el médico no lleva camino a recetarmelo por miedo a una autodestrucción en barrena sin posibilidad de librar.
Ayer le di un consejo a una persona y le dije que había que vivir con los pies en el suelo y no con paranoias mentales de una utopía perfecta en comuna, y hoy me di cuenta que yo los pies los debo tener por encima de la cabeza.
He vuelto a escribir después de casi medio año, o sin el casi, ya casi no me acordaba y ya no me acuerdo de si burro se escribía con la G de Gilipollas, supongo que se me pego algo también, los mejores textos se hacen siempre desde la más mísera tristeza, desde las ganas de echar a correr y marchar para siempre, o desde la más terribles de las ganas de pasarte el día metido en la cama. Ya entiendo porque Dani Martín siempre está sacando canciones , estará todo el día con la cabeza metida en el culo, ahora te entiendo amigo.
Volver a ser un niño como reclama la mayoría del mundo, yo sin embargo cómo soy radical de lo peor, quiero ir un poco más allá, y correr de frente para el vientre de mami y estar agusto y desaparecer para siempre, así si me cagó me como mi propia mierda y a nadie mancho.
Verano se avecina, hoy Zaragoza, mañana Dios dirá, pasado escupir el corazón y ponérselo a alguien para que resbale , esas ganas irrefutables de girar el volante sin mirar y esperar a ver que pasa, aunque sea la experiencia única. Hace un calor de tres pares cojones pero más que sudar lo que hago es temblar de un miedo ilógico para una mentalidad débil y cada vez más apagada. Deje la lógica algún día de septiembre de hace unos cuantos años, cuando decidí desmarcarme en la vida, solo había dos caminos , el bueno y el otro en el que te vas derechito al vertedero de pensamientos autodestructivos que algún día acabaran con todo por la puerta grande como los buenos toreros.
Donde dejaste la tranquilidad que siempre te caracterizó, y dónde la humildad, porque te juro que estuve buscando hasta de bajo de la alfombra de casa y aún así nada. Te miro y es que no te reconozco lo que éramos desde pequeñitos y ahora cambiaste todo a lo bruto como un elefante en una cristalería, girar sobre si mismo puede ser un gran destrozo.
Cuando marche del primer pueblo donde viví, me prometí que siempre que pasara exactamente por ese sitio pensaría en todo lo que cambiara, recuerdo aquel niño de 10 años mirando por la ventana fascinado por lo que era una nueva aventura de cambios y hacerse mayor, y casi nada ya han pasado 20 años así de golpe y he hecho absolutamente de todo , más malo que bueno y pronto volveré a pasar por aquel rincón y me sentaré a pensar y rebuscar donde deje todo lo bueno que tenía, incluso perdí hasta el pelo.
Normalidad es una palabra que no entra en el auto corrector de mi cerebro , y pagaré penitencia hasta el fin de los días.
Las autocríticas son lo max, no es llorar siemplemente escupir, deberíais de probar.
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