Mi carnet de identidad suele poner que me llamo Marcos, pero por normal general soy "Tochin" porque de niño me comía todos los bocadillos que podía soportar mi cuerpo.
Mi madre me echó un día de granizo y relámpagos en la capital del río Narcea, en la tierra prometida y única como es Asturias.
Actualmente vivo en una pequeña villa marinera de la misma provincia que se llama Candás, o el paraíso para mis sentidos.
Ahora es cuando podría decir que soy ingeniero técnico superior industrial y mundial, pero no, soy un ingeniero de volante o lo que vulgarmente se llama camionero. Y me suelo dedicar a conocer mundo, personas, y sitios donde se puede comer de puta madre, al fin y al cabo "Si ves camiones para, que se come mu bien".
Jamás de los jamases cambiaría la profesión por nada. Me permite mantenerme libre, dentro de lo que se pueda, no tengo horarios ni brújula.
Personalmente suelo ser una de las personas más complicadas que te puedes echar a la cara.
Dependo de una cosa sola, el pie con el que amanezca.
Soy de complexión enorme, tengo una nariz y unas orejas pequeñas que mi madre tan guapa me dejó, y me estoy poco a poco quedando calvo gracias a mi padre.
Vamos, lo que se suele llamar un camionero.
Nací allá por el año 1987, y ya desde muy pequeñito imaginé que algo raro me pasaba, y era que no puedo vivir sin analizarme a mi mismo ni al resto de humanos que comparten mi vida.
Rudo y serio, y siempre con la mirada triste, aunque a pasarlo bien me suele ganar poca gente, la gente prefiere tenerme apartado por miedo a que los insulte, o les pegue, y todavía no se por qué.
Suelo estar en una cueva en forma de apartamento ático bastante acogedor, donde puedo resguardarme de todo lo que pasa ahí fuera, y sentirme a salvo.
De pequeño mis padres siempre decían que iba a salir ciclista, pero mi ilusión era jugar a fútbol, y después de hacer el ridículo en él hasta los 18 años, ahora simplemente me dedico a beber cerveza y escuchar música rock.
Me gusta viajar por encima de todo, y estoy enamorado de mi coche, en una atracción a primera vista.
Tengo alguna que otra pintura por el cuerpo desperdigadas, pero todas tienen algo que significar, aunque parezcan un auténtico sin sentido.
Mis amigos dicen que soy de la derecha férrea porque echo de menos todos los valores de antaño que hoy tanto nos hacen falta.
Me gusta ensimismarme, y pasear con cascos y capuchas me hace sentir bien, y es uno de mis pasatiempos favoritos.
La lluvia no me gusta, como a los pobres gatos, pero me encanta el invierno.
Unos añitos también me dedique a trabajar en el mundo de la farándula, en las fiestas de pueblo con orquestas, o que aquí se llama vulgarmente "Fiestas de prao" donde pude comprobar que el ser humano con drogas y alcohol no tiene ningún tipo de límite y se convierte en un mero animal formado por algo de carne y huesos.
Cocinar me relaja mientras me tomo algo de alcohol, como en las películas perfectas donde la mujer se toma una copa de vino. Y referente a esto a medida que pase el tiempo, os voy a demostrar que los hombres sienten tanto o más que cualquier mujer, sólo que a ese tipo de gente les llamamos "Gays" para hacernos sentir un poquito mejor, y pensar que por decir eso, nuestro pene va a crecer unos centímetros de más.
Así que pasen y vean os invito a ver una cabeza y un corazón como si de libro abierto se tratara.

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