Y ojalá estuvierais aquí, el respirar de verde mezclado con la brisa, medio bruma del mar, en este paraíso para ver la vida pasar poco a poco.
Poco a poco empiezo a perder la fé en la cura de la fiestas, y poco a poco me gustan más los vermús de domingo, y poco a poco me hago más mayor.
Dejar la vida de la inocencia atrás me parece tan difícil como intentar hacer bien un cubo de Rubick, que jamás pude cuadrar bien, simplemente hacer el ridículo.
Las estrellas son tan guapas, y aunque un astrónomo me joda bien, quiero decir que cada noche no hay dos igual, brillando siempre, como siempre quisieron brillar. Como tantas noches, en cualquier lugar, cualquier espacio tiempo perdido por la noche.
Respirar me parece tan fácil, que si me centro en hacerlo me descordino todo, porque siempre me puse nervioso cuando alguien me miraba al hacer algo.
He empezado mi semana de vacaciones, para poner poco a poco todo en orden, y aunque sólo me dure una semana al menos quiero intentarlo. Porque falta ya hace.
Poco a poco voy perdiendo las facultades sociales, de tratar humanos, y poco a poco también voy olvidando de como tratarme a mi mismo. Y si no lo hago conmigo como para hacerlo con el resto.
Me estoy quedando sin fuerzas a los 82 años pero al revés, pero luego veo sonrisas ajenas y se me pasa la mierda. O cuando ves un niño inocente jugar, la mierda de la mochila cae aunque sea solo un rato, que me siento con vida y me hace creer que todo tiene que tener un buen final.
Y aunque me gustan los finales en el que los malos ganan, y en casi ninguna película ocurre, no se que es lo que quiero para mi final, porque a día de hoy, no se si yo soy el bueno de la película o el malo, y si te soy sincero no se quien es el que quiero ser.
sábado, 30 de abril de 2016
El gato puede estar vivo o muerto, solo depende de abrir o no.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario