Una barca pequeña se menea al son de las olas, diminutas que entran en la vieja ria, mientras los pescadores tratan de agotar las pocas fuerzas que les quedan en descargar la carga que mañana llevará el pan a la mesa de sus hijos de la gente que tanto quieren.
La carretera hoy estaba para matarse dejando tras de sí un reguero silencioso de llantos y sufrimientos, otra vez llegamos, sonríe el patrón, otra vez que volvemos a salvar una vida, como las de los gatos que dicen que tienen 7 y yo ya no se por cual voy, he perdido la cuenta hace ya un montón de años.
La cabeza se queda vacía, en silencio, tus músculos y cerebro sabe como exactamente tienen que tomar las curvas de un sueño enjabonado como el culo de un marica en la cárcel. Hasta el momento que te das cuenta que la radio esta apagada y no has sabido realmente como has llegado al sitio en el que te encuentras, un sueño despierto detrás de una soledad fría y silenciosa. Luego pienso en los pájaros de mi cabeza, como las 100 gaviotas de Duncan Dhu, quien cojones saben donde estarán. Como la fé diaria que hoy pierdo, como aquel vicio que solía tener a ser querido que hoy no sé encontrar ni debajo del manto de aquella luz lejana de luna escondida entre las nubes que hoy hace que este triste.
Algún día seré menos exigente conmigo mismo y con los demás, poner el listón demasiado alto es demasiada presión para un corazón que hoy se vuelve pequeño. Morir para los demás ¿para qué? Me pregunto día tras día, como el de hoy, atrapado en esta especie de responsabilidad que no me deja explotar al maximo la diversión que albergo dentro de mi.
Noche, cuantas veces he dormido y he cambiado de opinión al sol caliente del día siguiente a un helado pensamiento de Tristeza y soledad que tu solo sabes. Una manera bipolar de que todos y cada uno de mis sentidos estén totalmente en contra de mi pobre bienestar.
Buenas noches yo mismo, me digo todos y cada uno de los días mientras echo unos dados a ver que será la suerte que me toque mañana, belicos, cariñoso, destructor o simplemente autodestructivo. Al día siguiente me contesto y pago la penitencia de perder a los dados el día anterior.
Una pequeña luz verde a lo lejos no para de latir, pisando fuerte cada milisegundo en que no falla, la misma que yo quiero que me guíe si es que algún día llego a saber hacia donde me dirijo dentro de esta novela de drama que se avecina alocada y trágica.
Los mejores textos de la historia siempre se hicieron desde la más honda soledad y tristeza donde se solieron poner los sentimientos en el puño, apretar fuerte de hacer jugo de ellos perfecto, homogéneo y sin gota de azúcar para que rasque al probar.
Todo es demasiado complicado aquí arriba, quizás y solamente quizás, debido a la altitud y a la escasez de abrigo en una cabeza que non para como se dice en Galicia y que cada día que paso tanto adoro.
Siente que todo lo que puedas, todo, sea bueno o sea malo jamás de los jamases dejes que nada te importe, pero hazme un favor pon un cortafuegos que hoy me falta, y nunca dejes que todos y cada uno de los sentimientos afecten a tu carácter básico que jamás, debes perder.
miércoles, 12 de octubre de 2016
Back to skull
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario